En el Servicio de Reflexología Podal, la podóloga realiza una exploración completa de los puntos reflejos presentes en los pies. A través de esta evaluación es posible identificar qué partes del cuerpo pueden estar alteradas o en desequilibrio.
Mediante las sensaciones del paciente y la palpación profesional, se explica el origen o la consecuencia del dolor puntual que la persona presenta en sus pies, relacionándolo con posibles disfunciones o tensiones en otras zonas del organismo.
Este servicio ofrece una visión integral del bienestar, ayudando a comprender mejor el estado general del cuerpo a través de los pies y proporcionando una intervención personalizada.