Durante esta sesión energética cuántica que dura 60 minutos, se realiza una conexión para sanar el cuerpo físico, el cuerpo energético, y el cuerpo espiritual. Se recarga la batería energética que se localiza dentro de nuestra columna vertebral, centro de poder.
En la segunda parte se sana el síntoma o síntomas concretos que traiga el paciente
En la tercera parte de la sesión se afianza la sanación a otros niveles, situaciones de la vida, y de todo el alcance de quienes verdaderamente somos.
El paciente la recibe en camilla, unas partes sentado, y otras tumbado.
La potencia de la sesión es la misma de una manera u otra durante toda la sesión.
Es algo único y particular, donde ocurren los cambios perfectos en cada momento.
Lo más importante aquí es cerrar los ojos, y dejarse llevar completamente, sin expectativas
Una experiencia así, vale más que mil palabras que la puedan describir.
Agradecida, María José